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RENUNCIÉ AL MINISTERIO PASTORAL:
Llegué a la oficina del Presidente con mi carta de Renuncia. -¿Estás seguro lo que piensas hacer?, me preguntó Él. Solo bajé mi cabeza y le dije: SI, Estoy seguro.
Ve con el Secretario y entrega tus Credenciales.
El Secretario trató de convencerme e insistirme que no lo hiciera, pero mi decisión ya la había tomado.
Salí de la oficina y lloré como un niño. ¡Nunca he llorado tanto!.
Mientras regresaba a casa, recordé todo lo que había dejado y renunciado por llegar a ser un Pastor de Iglesia. Desde mis 16 años, percibí que Dios me estaba llamando, muchas noches no pude dormir o me despertaba de madrugada y no podía reconciliar el sueño.
A mis 19 años, el 11 de Octubre 2002, contra viento y marea, me salí de mi carrera universitaria (Auditoría), de mi trabajo, de mi casa...
Pasó una película en mi mente de todo lo bonito que he pasado en el Ministerio, en el País de El Salvador, Costa Rica, GUATEMALA.
Casi nadie sabe esta parte de mi vida, el día que renuncié al Ministerio. Fue en marzo del año 2006. ¿Por qué lo hice? Creo que por mi TERQUEDAD, mi PECAMINOSIDAD y por mi Orgullo.
Me sentía un FRACASADO, Entrar otra vez a mi casa, y a poco de cerrar la carrera de teología. Sin embargo, estaba agradecido con Dios por la oportunidad que me dio la Obra de poder ejercer el Ministerio Pastoral mientras estudiaba. Que incluso ya había sido regularizado.
Encontré luego un trabajo al mes siguiente de mi profesión (Contador) y en el mes de junio del 2006, fui un fin de semana a Izabal, a ver a mi abuela, y al llegar sucedió lo inesperado.
Mi abuela me dijo: Edward, ve a orar por una señora, ella está enferma y yo le dije que ibas a ir tú.
Abuela -le reclamé- yo vengo a descansar, esa señora vive lejos.
No me importa -me dijo- toma la Bicicleta y ve.
Después de 30 minutos en Bicicleta, cuesta arriba, llegué a la casa de dicha señora, Leí la Biblia con ella, canté y oré. Y cuando ya salía, ella me dijo: Gracias por venir a visitarme, usted ha sido como un Ángel, Dios lo envió para darme palabras de ánimo.
Esas palabras impactaron mi corazón. Me sentí como Jonás. Estaba en un lugar, sin cumplir la misión que Él me había encomendado. Me subí a la Bicicleta, y allí, le prometí a Dios:
Señor, perdóname, te prometo, que al regresar a la ciudad de GUATEMALA, haré todo lo posible de regresar al Ministerio.
Y fue así, como ingresé mi papelería en la UAP Universidad Adventista del Plata (oficial), me aceptaron y el 07 de marzo del 2007 (día de mi cumpleaños) llegué a dichas instalaciones, y el resto es Historia.
Muchos me han preguntado: ¿por qué no te quedaste en Argentina, por qué solo estuviste un año y medio allá ? Es que nadie sabía mi pasado, que allí, solo, en Argentina, un lejano país para mi, tuve un ENCUENTRO PERSONAL CON DIOS.
Dios me perdonó y me restauró. Para mí, la UAP, fue como el Desierto que tuvo que enfrentar Moisés. Dios preparó mi camino para estar donde ahora estoy. (Estoy ejerciendo el Ministerio Pastoral de manera Activa, en la Unión de Belize 🇧🇿 )
Escribo esto de mi, porque sin duda, puede ser de ayuda para alguien, no solo en el Ministerio Pastoral, sino en cualquier otra profesión por la que ahora mismo este pasando en un momento de incertidumbre o confusión.
Si Dios te llamó a algo en especial, créeme que Él hará hasta lo imposible para que estés allí.
Posdata:
Ah! Curioso, los que saben del Ministerio Pastoral, han de saber, que una vez que sales de un distrito es difícil que vuelvas a trabajar en mismo distrito. ¿A dónde creen que trabajé al nomas graduarme en el año 2008? Pues Dios me puso a trabajar en el mismo lugar donde había renunciado dos años atrás. Wow, Aun sigo sorprendido de todo lo que Dios ha hecho conmigo. Y sigo aprendiendo a Depender de Dios por su Gracia y Amor.

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