Una Mochila, Una Biblia y UNA PROMESA




Una mochila, una Biblia y UNA PROMESA
Hoy salí desde las 6:00am de mi casa. Entre muchos trabajos ministeriales, fui a las oficinas de la Administración. Para que tengan una idea, el viaje dura entre una hora a una hora veinte minutos, de Belmopan a Belize City.
De regreso, cansado, con hambre, y manejando debajo de una gran tormenta, vi el reloj y eran las 6:45pm
En el camino, queda una Iglesia Adventista, entonces me cuestioné: debido a las circunstancias de hoy ¿por qué no pasar de largo e irme a mi casa a descansar? ¿Quién ha de ir así al culto, si está lloviendo fuertemente?
Pero me negué a mi mismo, y pasé a la Iglesia.
El diácono ya había abierto la Iglesia, y mientras llovía, me dispuse a tomar mi mochila, porque allí adentro iba mi Biblia, salí del vehículo y entré a la Iglesia. Una vez adentro, un poco mojado por la lluvia, mi corazón se llenó de paz y de alegría.
Me recordé cuando tenía 15 años de edad, único cristiano en mi hogar, cuando le hice una promesa a Dios:
Señor, ayúdame a ir siempre a los servicios de la Iglesia, aunque venga de estudiar (estudiaba de tarde en la Escuela) quiero pasar con mi uniforme escolar, mi mochila, y mi Biblia, porque si me voy a mi casa al regresar de la Escuela, me ganará la pereza y no iré a la Iglesia.
Así que cada vez que había servicio, y yo venía de la Escuela, no me iba a mi casa sino que pasaba a la Iglesia, con mi uniforme escolar y mi mochila, en ella nunca faltó mi Biblia.
Y efectivamente, hoy al salir de la Iglesia, sentí ese mismo gozo como cuando tenía 15 años. En vez de sentirme cansado. Me sentí fortalecido, y con mis energías recargadas. Aprendí que el más beneficiando es uno por apartar una hora para Dios.
Alabar a Dios, aunque sólo hayan dos o tres personas, siempre será gratificante. Nos llenamos de paz y felicidad.
Por eso: ¿Cómo hacer esto de adulto, cuando de joven o adolescente nunca fui a la iglesia, porque estaba ocupado, cansado, con hambre o tenía muchas tareas escolares?
No te engañes!! Sino aprendes hacer un buen hábito cuando tienes pocas responsabilidades, no me digas por favor que lo podrás hacer cuando tengas más responsabilidades en la vida.
“Yo me alegré con los que me decían: a la casa de Jehová iremos” Salmos 122:1
Posdata: entiendo que algunos por trabajo, distancia, ciudad, estudio, o algo de fuerza mayor, les impida ir a los servicios de la Iglesia. 
Pero si no hay nada que te impida, ve a Adorar a Dios, créeme que el beneficiado eres tú!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

RENUNCIÉ AL MINISTERIO PASTORAL:

RENUNCIÉ AL MINISTERIO PASTORAL: Llegué a la oficina del Presidente con mi carta de Renuncia. -¿Estás seguro lo que piensas hacer?...